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Diagnóstico y Propuestas Agropecuarias y Comerciales

Desde finales del siglo XIX, y a la par del avance del ferrocarril, inversionistas extranjeros y algunos notables de la región empezaron a introducir infraestructura industrial y conceptos empresariales sustentados en las observaciones prospectivas del Valle del Cauca. Estas se constituyeron en los primeros análisis y propuestas para un futuro cercano de la región, al tiempo que fueron creando una manera de producir políticas y planes en el futuro. Las primeras gestiones estuvieron dirigidas a contratar expertos extranjeros que, acompañados de estudiosos locales, produjeron diagnósticos y propuestas para la construcción de un Valle moderno, sustentado en la producción agropecuaria aprovechando la fertilidad de los suelos.

La Secretaría de Industrias, creada en 1926, contrató la Misión Inglesa en aquel año para adelantar estudios sobre el cultivo del algodón y la Misión Chardon, en 1929, para realizar un reconocimiento agropecuario; posteriormente esta Secretaría, que cambió su nombre por el de Agricultura y Fomento, ordenó los estudios de irrigación que dieron como resultado el Informe Parsons, Hogan y Mac Donald en 1945 y las recomendaciones de David E. Lilienthal, apoyadas en las experiencias del Plan de Desarrollo para el Valle de Tennesse (USA) y su comparación con las posibilidades de desarrollo del Valle del Cauca, presentadas a las autoridades nacionales a mediados de la década del 50. Los resultados de todos estos estudios fueron acumulándose y se constituyeron en la base para el diseño del Plan de Desarrollo del Valle del Cauca, simultáneamente con la creación de la Corporación Autónoma del Valle del Cauca CVC, en 1954, entidad encargada de su ejecución.



Observaciones prospectivas

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Evaristo García
VISIÓN PROSPECTIVA DEL VALLE DEL CAUCA POR EVARISTO GARCÍA. Aprox. 1910
El Valle está poblado por 200.000 habitantes blancos, mestizos y negros que residen en ciudades, pueblos y aldeas, haciendas de agricultura, en hatos y cabañas.

Esta comarca se pondrá en comunicación inmediata con el puerto de Buenaventura, en el mar Pacífico, al terminar el ferrocarril en construcción (1913). Entrará en la marcha del progreso, en condiciones favorables para el desarrollo de riquezas latentes que oculta en su seno, impulsadas por capitalistas que traigan el dinero suficiente para emprender operaciones bastante en grande, por la inmigración de hombres de trabajo y la adquisición de elementos que faciliten las prácticas de la agricultura científica. Se transformará, dentro de pocos años, en un país rico y prospero, y será el centinela avanzado de Colombia en el juego comercial de las naciones que navegaran en el mar de Balboa.

García, Evaristo. Escritos escogidos. Fundación Evaristo García, Feriva, Cali, 1994, p. 180.
La capacidad de observación sistemática por parte de algunos habitantes notables del Valle del Cauca proviene de la educación impartida, en el periodo republicano, por el Colegio de Santa Librada; algunos de cuyos egresados cursaron estudios de medicina y derecho en la Universidad del Cauca y estas u otras carreras en universidades de Bogotá.

A esta profesionalidad se unió la experiencia que trajeron unos pocos extranjeros que se radicaron en la región y el conocimiento adquirido por los notables locales en contactos establecidos con académicos europeos durante sus viajes al viejo continente.

Por las observaciones realizadas y por sus documentos difusores de las potencialidades del Valle, se distinguen entre estos escritos los realizados por Santiago Eder y Evaristo García. El primero, de profesión abogado de la Universidad de Harvard (USA), utilizó su condición de Cónsul de los Estados Unidos en Buenaventura, así como la de creador de empresa, consultor del gobierno y participante en múltiples comités cívicos, para presentar su apreciación sobre el estado general de la región y diseñar propuestas que desearía se plasmaran en políticas futuras. En múltiples cartas y documentos analizó la producción agrícola y pecuaria del Valle y su posibilidad de colocarla en el mercado externo.

El segundo, caleño, estudió en el Colegio de Santa Librada, se graduó como medico en la Universidad Nacional de Bogotá y perfeccionó sus estudios en Paris y Londres. Desde su mirada de médico y naturalista estudió, describió y sistematizó las plantas vegetales y sus propiedades; los ofidios, sus venenos y antídotos; la climatología del Valle, causas de diferentes enfermedades y epidemias, señalando algunas de las políticas y prácticas que se deberían poner en función para alcanzar un Valle del Cauca saludable y capacitado para aprovechar sus riquezas naturales.

Estos y otros hombres pensaron y actuaron como impulsores de un desarrollo que debía gestionarse desde la gobernación. Su puesta en función tuvo la presencia protagónica de Ciro Molina y Carlos Durán Castro quienes, desde la Secretaría de Agricultura y Fomento, contrataron expertos para diferentes diagnósticos específicos.

Misión Inglesa

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Fuente: López, Victor Manuel. 1927-1929. Ed. Concejo Municpal de Palmira.
POSIBILIDADES DEL CULTIVO DEL ALGODÓN EN EL VALLE DEL CAUCA. 1926
“Hay varias siembras de algodón en el Valle de alguna extensión, pero desgraciadamente el deseo de producir la mejor fibra ha sido responsable de la introducción de toda clase de semillas, especialmente el “Tanguis” de Perú, el “áspero” y “semi-áspero” de Perú, “Egipcio, Sea Island”, etc., con el resultado natural de que toda esta semilla se ha mezclado y ha empezado a degenerar. En nuestra opinión se debe cultivar en la llanura del Valle exclusivamente la variedad anual de algodón. En el presente todo es perenne. La importación de semillas diversas ha sido responsable de la introducción de un “gusano rosado” mucho más grande que la especie conocida de India y Egipto, y si no hubiera sido por esta plaga, el cultivo del algodón en esta región estaría mucho más extendido”. Informe de la Misión Inglesa. (1926). En: Chardon, Carlos E. Reconocimiento Agro-Pecuario del Valle del Cauca. San Juan, Puerto Rico, 1930, P. 296.
La estrategia de contratar misiones específicas sucesivas para diagnosticar el Valle del Cauca y la participación de Ciro Molina y Carlos Durán en ella, es descrita en forma diáfana en el documento mediante el cual se rinde un reconocimiento a Ciro Molina en 1966. Aunque los diagnósticos más conocidos son el Chardon y el Lilienthal, por la lectura del informe del primero nos enteramos que la primera misión contratada fue la de Manchester, en 1926, posteriormente conocida como Inglesa.

Fue contratada específicamente para estudiar las posibilidades del cultivo de algodón en el Valle, de lo cual dieron un informe positivo proponiendo el establecimiento de una Granja Algodonera para cultivo y difusión experimental que se fundó inmediatamente en las afueras de Palmira. Aunque se produjo algún incremento del cultivo de algodón en el Valle, tuvo una duración efímera debido a que, según Chardon:

"La Misión Inglesa parece que no practicó un estudio detenido de las plagas de algodón…, el ‘gusano rosado del Valle’ las atacó violentamente destruyéndolas por completo,.."

(Chardon, Carlos E. Reconocimiento Agro-Pecuario del Valle del Cauca. Informe emitido por la Misión Agrícola puertorriqueña. San Juan, Puerto Rico, 1930, pág.13).


Misión Chardon


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Carlos Chardon

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Carlos Durán Castro
CAÑA DE AZÚCAR Y MEDIO AMBIENTE, SEGÚN CARLOS CHARDON. 1930
“Una de las medidas que también más urgencia clama y que de no practicarse pronto, podría afectar hondamente el futuro desarrollo de la agricultura, es una Ley de Bosques que proteja y regule, por medio de severas medidas, el corte y tala de los mismos.
Una de las grandes riquezas de Colombia son sus inmensos recursos forestales; ellos constituyen el legado más preciado con que la naturaleza la ha obsequiado, y su destrucción o explotación desordenada traería funestas consecuencias. Desgraciadamente, estos males vienen muy lentamente y cuando nos damos cuenta de ellos, ya es tarde. El Gobierno de Cuba, recientemente se ha percatado de la desastrosa y tan generalizada práctica de talar sus bosques para sembrar caña y ha dictado medidas muy severas prohibiéndola terminantemente, a menos que sea con un permiso especial del Secretario de Agricultura, Comercio y Trabajo. Es tiempo ya de que Colombia piense seriamente en abordar este problema. Sería conveniente que se nombrase una comisión para que dé cuidadoso estudio al asunto y prepare en informe al próximo Parlamento para que éste apruebe una ley de Bosques.”
Chardon. E Carlos. Recomendaciones Agro-Pecuario del Valle del Cauca. San Juan, Puerto Rico, 1930, P. 20.

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Carta de Carlos Chardón al gobernador 1929.
El primero de agosto de 1929 el portorriqueño y profesor de la Universidad de Cornell (USA), Carlos E. Chardon, hizo entrega al gobernador del Departamento, Tulio Raffo, de una copia del "Reconocimiento agro-pecuario del Valle del Cauca", informe científico de su trabajo investigativo en la región.

Esta misión comenzó sus trabajos en mayo de 1929. Como centro de operaciones se fundó la Estación Experimental Agrícola en Palmira, bajo la dirección de Carlos Durán, en terrenos de la Granja Algodonera establecida por la Misión inglesa.

Los resultados han sido considerados por los estudiosos del tema como el paso técnico-científico fundamental para la transformación moderna de la agricultura vallecaucana; sin embargo, estos estudiosos al centrar el análisis en las recomendaciones del cultivo de la caña de azúcar y la introducción de las variedades de mayor productividad y resistencia a las plagas de esta gramínea, parecería que Chardon solo se preocupó por este cultivo y muy poco sobre el resto. Lo cierto es que la Misión tuvo como objeto adelantar un reconocimiento agropecuario del Valle que incluía los temas del cultivo de algodón, café, cacao, tabaco y caña de azúcar. Además debía realizar estudios sobre: insectos que afectaban las plantas y formas de controlarlos; problemas pecuarios como enfermedades, aclimatación y cruce de razas exóticas; legislación agrícola en relación con sanidad portuaria animal y vegetal, inexistente hasta ese momento; abonos y alimentos para ganados; cooperativas de agricultores; y organización de la Estación Agrícola Experimental para la realización de investigaciones, fomento y divulgación de nuevas prácticas agrícolas y pecuarias.

La trascendencia de las recomendaciones de esta misión y su puesta en práctica en algunos de los frentes productivos, fundamentó el despegue inicial de empresas agrícolas que introdujeron nuevas tecnologías y nuevos productos que hicieron necesarios desarrollos básicos de la educación a nivel de entrenamiento de personal y el surgimiento de oficios nuevos o desarrollos técnicos de trabajos artesanales. Se creó así una dinámica que favoreció y obligó a pensar la región, en las décadas de 1920 a 1940, desde la perspectiva energética y desde la planeación general e integrada.

Informe Parsons

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William Barclay Parsons
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Fuente: Parsons, Brinckerhoff, Hogan & Macdonald. Informe preliminar Proyectos de Irrigación. Programa para los estudios durante 1947. Secretaría de Agricultura y Fomento del Valle del Cauca. Cali, Noviembre de 1946.

El impulso y la difusión que la Secretaría de Agricultura hizo de las recomendaciones de Chardon se tradujeron, en la práctica, en el incremento del establecimiento de algunas pequeñas industrias, especialmente en Cali. En la primera década del siglo XX, ya se habían explorado campos en los que la manufactura hizo partícipe a sectores amplios de la población, en tanto fuerza laboral, para la producción de artículos de uso domestico como jabones, velas, fósforos, aceites y pastas, que coadyuvaron a la modernización de las costumbres. En la década siguiente se empezó a incursionar en productos textiles, a través de empresas como La Garantía y Colombia; en bebidas, como la cervecería Los Andes; en productos farmacéuticos, como JGB y Lafrancol. Estos nuevos renglones de producción, además de generar nuevos oficios e introducir nuevas técnicas, pusieron en evidencia la necesidad de encontrar fuentes energéticas.

Nuevamente fue la Secretaria de Agricultura y Fomento la que contrato un estudio de las condiciones de irrigación para un "Desarrollo Hidráulico del Valle del Cauca", mejor conocido como Informe Parsons. En esta oportunidad se contrato a la firma Parsons, Brinckerhoff, Hogan & Macdonald para realizar estudios hidrográficos del Valle dirigidos a programas de riego. En el proceso de investigación acopiaron información importante en torno a los aspectos pluviométricos, los estudios de nivel de las hoyas hidrográficas y su posible aprovechamiento. Su conclusión general fue: "El Proyecto Central del Valle por Bombeo, para unas 100.000 hectáreas, es el más favorable dentro del Departamento del Valle, para un desarrollo en grande escala". Además, por el documento en homenaje a Ciro Molina, ofrecido por el Concejo Municipal de Cali en 1966, sabemos que hicieron estudios recomendando:

"Las grandes Centrales Hidro-Electricas de CALIMA, ya realizada, en el río de su mismo nombre, de la SALVAJINA, con estudios concluidos y en turno para su construcción, en el río Cauca, y de la de TIMBA, en iguales condiciones que la anterior, sobre el río de su nombre, siendo estas dos últimas las mejores soluciones para la abundante y necesaria producción de energía eléctrica y para la regularización de nuestras aguas aprovechables en la agricultura". (Concejo Municipal de Cali, Acuerdo No. 076 de 1966.)

Homenaje a Ciro Molina Garcés.



Recomendaciones de David E. Lilienthal

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El Gobernador Diego Garcés y David Lilienthal
PRESENTACIÓN DEL PROGRAMA DE DESARROLLO PARA EL VALLE DEL CAUCA POR DAVID LLIENTHAL. 1954.
Usted observará que he recomendado un programa regional de desarrollo de grandes fuentes naturales de Colombia, siguiendo los lineamientos del TVA (Tennesse Valley Authority) comenzando con un área que, en mi firme opinión, es las más admirablemente apta para un comienzo inmediato, llamada Valle del Cauca, y extendible a otras regiones de Colombia tan pronto como sea posible.

Carta de David Lilienthal al General Gustavo Rojas Pinilla. Presidente de Colombia. En: Recomendatión on the Establishment of regional development authorities by Republic of Colombia, New York., USA, 1954.


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Presentación del programa de desarrollo para el valle del cauca por David Llienthal. 1954
El ritmo creciente del conocimiento del Valle, que brindaron los diagnósticos y misiones realizadas hasta mediada la década de 1940, tuvo correspondencia directa con un inicial desarrollo material y un fortalecimiento del sistema educativo en la región. Se buscaba la capacitación del personal necesario para el desarrollo, tanto en la formación de mano de obra como en la instrucción para la gestión administrativa e, incluso, la preparación profesional de una clase dirigente que liderara los procesos futuros.

Cada paso en este proceso exigía una mirada aglutinadora de toda la información allegada por las diferentes misiones e informes parciales del Valle del Cauca y una mirada prospectiva de un desarrollo armónico creíble. En esta perspectiva se invitó, en 1953, al norteamericano David E. Lilienthal quien venía precedido de la experiencia del manejo del Plan de Desarrollo del Valle de Tennessee en Estados Unidos (Tennessee Valley Authority, TVA), constituido por planes de desarrollo agrícola, industrial y técnico en una región con poco desarrollo en la Norteamérica de los años cuarenta. Lilienthal aprovechó los nuevos desarrollos tecnológicos y su concepto personal de la administración, “el administrador-conductor” explicado en su libro La Administración: arte humanístico. (Universidad del Valle-Carvajal & Cia, Cali, 1966.) que unido a otros conceptos influyó posteriormente en el llamado “Grupo de los martes” y la Maestría en Administración Industrial de la Universidad del Valle.

Como ya era tradicional, la Secretaría de Agricultura y Fomento invito al Sr. Lilienthal a realizar un viaje de reconocimiento del Valle con las posibilidades de proponer un Plan de Desarrollo. A partir de sus conocimientos y las experiencias en el Valle, fue invitado a presentar un proyecto formal, por parte del Presidente de la República, en 1954.

Desde este primer encuentro, Lilienthal insistió en la garantía de que el plan tuviera el respaldo de tres fuentes de financiación: una, iniciativa local y regional por parte de los líderes de la región; dos, el apoyo financiero del Banco Mundial; y tres, la aprobación del gobierno nacional y su cooperación en el desarrollo del proyecto.

Expresaba la seguridad de que, en un corto plazo, Colombia estaría dotada de un esplendido sistema carreteable, autosuficiente, a pesar de las dificultades del terreno. Consideraba que el principal producto sobre el que descansaría la economía colombiana sería el café, el cual podría ubicarse en los grandes mercados aprovechando su calidad y el consumo masivo.

Observó que se estaba dando un incremento permanente en la búsqueda del equilibrio en la estabilidad social y un acercamiento entre grupos económicos y políticos, que antes presentaban posiciones extremas. Pero el factor singular más fuerte y articulado era el deseo, entre los colombianos, de fortalecer el desarrollo de los recursos naturales: tierra, agua, minerales y bosques. Lo que unido a la amplia difusión de los avances de las técnicas modernas, harían posible en Colombia un avance rápido en la solución de sus problemas.

Señalaba que una parte sustancial del desarrollo estaría fincada en el capital y la energía humana aplicada a los negocios privados, tales como las explotaciones agrícolas y las grandes explotaciones azucareras, pequeños y grandes comercios al detal y la construcción de fábricas. Una parte sustancial del desarrollo necesariamente tendría que ser enfrentado por el gobierno. Esta parte correspondería a la construcción de carreteras, electrificación, navegación fluvial, ferrocarriles, facilidades portuarias, aeropuertos, salud pública y experimentación agrícola y forestal. Finalmente Lilienthal expresaba que, como sucedió en el Valle de Tennessee, después de una inversión inicial del gobierno, afloraría una gran actividad privada en todos los aspectos de la economía regional vallecaucana.

La columna vertebral del estudio y del programa estaba basada en la consideración de que el estándar de vida en Colombia descansaba en la existencia de unos recursos naturales y la manera como la gente hacía uso de ellos. Sin embargo, las posibilidades de elevar el estándar de vida requerirían de un reconocimiento de los procedimientos del manejo de los recursos y su racionalización, al establecer planes y proyectos para mejorar los resultados.

Sistema Educativo

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Primera Sede de la Universidad del Valle Fuente: Universidad del Valle 50 años. 1995.
LA UNIVERSIDAD DEL VALLE EN 1965

"El extraordinario progreso de la Universidad del Valle se explica por el dinámico espíritu de su medio social. Fundada para corresponder al rápido desarrollo de la región, sus primeros pasos siguieron las normas tradicionales de nuestras escuelas universitarias; pero pronto, sobreponiéndose a esa tradición eminentemente especulativa, y superando los canales de las carreras clásicas en la formación del hombre colombiano, empezó a abrir nuevas líneas profesionales de diversa aplicación inmediata en beneficio de la vida social."

Universidad del Valle. Universidad del Valle, 1965, Carvajal y Cía. Cali, 1965, p.16.
Siguiendo las recomendaciones de las diversas misiones, rápidamente se hizo conciencia de la necesidad de incrementar los conocimientos generales y las habilidades indispensables, mediante la capacitación de la población en los diferentes niveles educativos, requeridos por la sociedad para responder a su crecimiento.

Como es natural, se inició por fomentar la educación en el nivel primario, lo que se manifestó en la ordenanza de la Asamblea Departamental No 11 de 1933, mediante la cual se ordenó la creación de 66 escuelas rurales y urbanas en diversos municipios, para mejorar la magra cobertura existente. Simultáneamente, se fundaron las escuelas vocacionales agrícolas en algunos municipios que, unidas a las Escuelas Normales para formación de maestros, constituyeron la primera estructura educativa básica departamental.

Con el propósito de ofrecer una formación técnica intermedia, se crearon Escuelas de Artes y Oficios que sirvieron para cualificar la mano de obra requerida por el naciente sector productivo. Para incrementar la capacitación y responder a los retos que presentaba la introducción de nuevas tecnologías, plantas fabriles y nuevas relaciones de trabajo, se concentraron los esfuerzos en hacer crecer la Escuela de Artes y Oficios de Cali hasta constituirla en un instituto de capacitación técnica. Esta escuela en sus modificaciones se conoció como: Escuela Municipal de Artes y Oficios, Instituto Industrial e Instituto Industrial Antonio José Camacho.

La propuesta de Evaristo García de crear una granja experimental, tuvo su realización en el establecimiento de la Escuela Normal de Agricultura Tropical, en Palmira, en 1913. Posteriormente, y buscando aplicar la recomendaciones hechas por las diferentes misiones extranjeras, surgió la Escuela Superior de Agricultura Tropical, con sede en Cali, en 1934. Diez años después fue traslada a Palmira y, en 1946, se transformó en Facultad de Agronomía del Valle, adscrita a la Universidad Nacional de Colombia.

En este proceso de crear una estructura educativa completa, el mismo impulsor del Instituto Industrial, don Tulio Ramírez, consiguió, desde su posición de Secretario de Educación del Departamento y con la colaboración de los notables de la región, crear la Universidad Industrial del Valle, según ordenanza departamental No. 12 de 1945. El primero de noviembre de aquel año se iniciaron labores con cuatro centros docentes: Facultad de Agronomía, Escuela de Comercio Superior, Escuela de Enfermería y Colegio Femenino de Segunda Enseñanza; estos centros rápidamente dejaron de formar parte de la Universidad, dando paso, en 1946, a la Facultad de Ingeniería Química, en 1947 a la Facultad de Arquitectura e Ingeniería Eléctrica y, en 1949, a la Facultad de Ingeniería Electromecánica.

En 1950 y con el nuevo nombre de Universidad del Valle, inició actividades la Facultad de Medicina cerrando, así, el primer periodo de la Universidad. El segundo período concentró los programas de nivel tecnológico, entre 1951 y 1960. Los requerimientos de la sociedad dieron paso a nueva creación de carreras profesionales de orden técnico y la creación de carreras en Ciencias Sociales y Humanísticas, entre 1958 y 1964.

"Grupo de los Martes" y la Maestría en Administración Industrial

PREPARANDO LA DIRIGENCIA DEL VALLE. AÑOS 60´S.

“Para mí es un honor y una inmensa satisfacción recibir el titulo de Dr. Honoris Causa otorgado por la Universidad del Valle, institución donde hace cuarenta y tres años tuve el privilegio de participar en el curso que por primera vez otorgó un titulo de Magíster en Administración en Colombia. Dicho programa de estudios se constituyó en un paradigma en el ámbito nacional de la academia y fue objeto de estudio por parte de entidades internacionales.
Hoy quiero referirme a dicho programa porque fue el primer intento de explorar una mayor simbiosis entre la comunidad y la academia en Cali. Ocurría en el pasado que una buena parte de los dirigentes empresariales eran autodidactas. Solo una proporción muy precaria de la población accedía a los estudios superiores. Vale la pena recordar que uno de los precursores más destacados en la fundación de la Universidad fue Don Tulio Ramírez, un autodidacta aún no suficientemente enaltecido. Debemos recordar que en 1960 la única universidad en la región era muy limitada, lo que obligaba a que un gran número de estudiantes tuviese que desplazarse a otras latitudes para proseguir en sus espiraciones de formación profesional, con el inconveniente que no pocos migraban definitivamente.”

Carvajal Sinisterra, Alfredo. Discurso recepción doctorado honoris causa. Universidad del Valle. 2009.
El proceso en el que el Valle del Cauca fue creando progresivamente una estructura que articulara los distintos niveles educativos, desde la educación elemental hasta la educación profesional, tendió siempre a responder prioritariamente a las necesidades que el modelo de desarrollo impuesto demandaba. De esta manera, la primera preocupación fue incrementar la educación elemental con la construcción de escuelas, la educación media articulada a la capacitación tecnológica para la cualificación de la mano de obra y la educación superior con la creación de la Facultad de Agronomía, en Palmira, y la Universidad del Valle, en Cali. Además, se buscó capacitar al sector dirigente en el conocimiento de las tendencias tecnológicas, económicas y de la administración moderna para comprender las estrategias del desarrollo regional.

En la sucesión del grupo de notables de la primera mitad del siglo XX, quienes participaron en los diagnósticos y en el diseño de un Plan de Desarrollo para el Valle del Cauca, surgió una generación que debió conducir los programas y proyectos enmarcados en las actividades institucionales de la CVC, la gestión de sus propias empresas y la vinculación al servicio de la administración de lo público. La punta de lanza de esta generación estuvo constituida por un grupo informal que se reunía los martes, que dio en llamarse "el grupo de los martes", para discurrir sobre las preocupaciones en torno a la actualidad y futuro del Departamento. Los retos que esta realidad demandaba implicaban una formación académica post-gradual, hecha realidad a través de las primeras promociones de la Maestría en Administración Industrial de la Universidad del Valle.

Los egresados de las seis promociones de esta maestría tuvieron una formación fundada en el concepto de administrador-conductor, de David Lilienthal, la organización curricular que le dio Roderick O’Connor y las clases dictadas por Peter Drucker sobre la eficacia de la administración resumidas en la siguiente oración: "la inteligencia, la imaginación y el saber son esenciales, pero únicamente la efectividad los convierte en resultados". (Drucker, Peter. El ejecutivo eficaz, Argentina, 1971. pág. 9)

Corporación Autónoma Regional del Cauca. CVC

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Ciro Molina Garcés.
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En la foto los ingenieros Vicente Aragón y Vicente Caldas; de camisa a cuadros Bernardo Garcés Córdoba, primer director de la CVC; a su lado el Ingeniero José Otoya.
En el mes de mayo de 1954 la oficina de Planeación Nacional hizo entrega al Presidente de la República del Plan del Valle del Cauca. Inversiones 1954 – 1958 (Presidencia de la República, Bogotá, 1954.) basado en el documento final y sistemático de los trabajos de observación realizados por David Lilienthal en la región; contenía la sistematización de las observaciones realizadas a lo largo del siglo XX y las conversaciones con gente de todas las condiciones del Departamento. Este informe de Lilienthal pasó a la oficina de Planeación para organizarlo en los parámetros requeridos por el gobierno y presentar un Plan de Inversiones por cinco años y por un monto consolidado de 1.183,4 millones de pesos.

La administración de este plan se asignó a una nueva entidad autónoma, apolítica y descentralizada de carácter regional, con jurisdicción inicial sobre parte de los departamentos de Cauca, Valle y antiguo Caldas, que tomó el nombre de Corporación Autónoma Regional del Cauca, CVC, fundada en octubre de 1954.

El plan, presentado como piloto para diversas regiones del país, se constituyó en la bitácora de la CVC en su proceso de ejecución. Su contenido muestra, en primer lugar, el estado general del Valle en esa fecha y las prelaciones detectadas para el sector público y el privado como lo señala el cuadro siguiente:

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Fuente: Plan del Valle del Cauca, Inversiones 1954-1958. Presidencia de la República, Dirección de Planeación y Economía Fiscal. Imprenta del Banco de la República. Bogotá, 1954. Pp. 6 y 7.



En segundo lugar, se muestran las fuentes de financiación como lo señala el siguiente cuadro:

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Fuente: Plan del Valle del Cauca, Inversiones 1954-1958. Presidencia de la República, Dirección de Planeación y Economía Fiscal. Imprenta del Banco de la República. Bogotá, 1954. Pág. 7



En tercer lugar, presenta los programas específicos por sectores económicos y la composición de su inversión. La prelación de los sectores de desarrollo contempla, a su vez, una programación del gasto que permitía manejar la jerarquización de los sectores y el equilibrio del gasto entre ellos, siendo su orden el siguiente:


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Los resultados de la aplicación de los diversos proyectos produjeron un crecimiento en todos los órdenes, al punto que uno de los sectores más abandonados en un comienzo, el energético, alcanzó un crecimiento, en quince años, de hasta el 400%, tanto en la producción como en la demanda, como puede apreciarse en la gráfica adjunta:

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Fuente: Valle del Cauca medio siglo de riqueza 1910-1960. Bonnier-Molina Ltda. Medellín, 1961. Pág. 129.


Además del sector energético, es necesario señalar que los renglones económicos de mayor crecimiento fueron la manufactura y la agricultura tecnificada, en torno a las cuales se desarrolló una buena cantidad de empresas que servirían de soporte técnico al mantenimiento de las maquinarias. Igualmente se debe aclarar la relación entre la CVC y la Universidad del Valle, las que se han considerado siempre complementarias en su participación en el crecimiento de la región. Curiosamente en el Plan de Inversiones de 1954 se expresa lo siguiente:

Quote:
“La Dirección (de Planeación Nacional) no es partidaria de una ampliación de la Universidad del Valle, que implicaría un aumento en el número de sus facultades especializadas. Idealmente, para que sea posible mejorar sustancialmente la calidad de la educación universitaria, convendría tener en el país no más de una o dos universidades capacitadas para cualquier forma de enseñanza. Las otras instituciones de alta educación podrían muy bien concentrar sus esfuerzos en algunos renglones escogidos y tales como, en el caso de la Universidad del Valle, la ingeniería civil y agrícola, la medicina y la economía. Todos los recursos deberían ser orientados no hacia la proliferación de las facultades, sino hacia la completa dotación de material docente y hacia la selección de profesores muy capaces y bien pagados, en número suficiente para atender de verdad a la educación de los dirigentes futuros del país”.

(Plan del Valle del Cauca, inversiones 1954-1958. Dirección Nacional de Planeación, Bogotá, 1954, Pág. 47.)


Sin lugar a dudas, esta actitud de la Dirección Nacional de Planeación tuvo que ver con la tendencia de la Universidad del Valle, en los años siguientes, a crear únicamente programas tecnológicos conocidos en la entidad como carreras intermedias.